En el mercado inmobiliario de Fuenlabrada, la entrega de viviendas en alquiler o venta se ha vuelto cada vez más competitiva. Un detalle que a menudo se pasa por alto —y que puede marcar la diferencia entre un cliente satisfecho o una queja inmediata— es la revisión final de plagas antes de la ocupación del inmueble.
Aunque un piso parezca en perfecto estado, cucarachas, roedores, chinches o incluso hormigas pueden haberse instalado en falsos techos, sótanos, garajes o zonas comunes. Detectarlos a tiempo evita problemas legales, mala reputación y costes extra para propietarios, promotoras o inmobiliarias.
Riesgos de no hacer una inspección preventiva en Fuenlabrada
- Reclamaciones inmediatas: los inquilinos que detectan plagas suelen exigir compensaciones o incluso cancelar contratos.
- Daño a la imagen del arrendador o inmobiliaria: entregar una vivienda infestada puede afectar la confianza y futuras operaciones.
- Costes de urgencia: eliminar una plaga una vez instalada es más caro que prevenirla antes de la entrega.
- Propagación en comunidades: cucarachas o roedores pueden extenderse rápidamente entre viviendas del mismo edificio.
Zonas críticas en viviendas de Fuenlabrada
En nuestra experiencia, las inspecciones deben poner especial atención en:
- Cocinas y baños: lugares con tuberías y humedad donde suelen aparecer cucarachas.
- Trasteros y garajes: entornos oscuros ideales para roedores.
- Dormitorios: colchones y mobiliario son focos de chinches si la vivienda ha sido ocupada previamente.
- Terrazas y patios: acumulación de agua que atrae mosquitos y hormigas.
Ventajas de contar con una revisión profesional en Fuenlabrada
La desinfección de plagas en Fuenlabrada antes de entregar una vivienda garantiza:
- Seguridad y tranquilidad para el nuevo inquilino.
- Revalorización del inmueble.
- Reducción de costes a medio y largo plazo.
- Diferenciación frente a otras viviendas en el mismo mercado.
En un municipio dinámico como Fuenlabrada, donde la rotación de alquileres es alta, incluir la inspección post-plagas en el protocolo de entrega es una inversión en confianza y reputación.



